las paginas en blanco
de mi escritorio prestado.
Mientras,
mi acreedor abusa y humilla
a todos los que conozco.
Un modelo de paquete
viene sin instrucciones.
El servicio se paga con años de risas ahogadas en llanto.
Ellos eligieron esta justicia antigua
la que le conviene al más fuerte.
Algo he aprendido;
he perdido
todo.
Hoy
ligero
óseo.
Mañana,
mi peso exento de tributos.
Íbamos a ser grandes
y mirar desde lo alto a nuestros padres.
La factura llegó con recargo adicional,
no soy ni la quinta parte de la inversión...
Las páginas ya no están en blanco
brillan en la pantalla;
el espejo fúnebre
para una generación de muertos.